lundi 17 février 2014

Judíos

El presidente de la Conferencia de Rabinos Europeos, Pinchas Goldschmidt, reclama a España que se disculpe ante el pueblo judío por su expulsión en 1492 en vez de tratar de atraer a los israelíes con su oferta de nacionalidad para quien pueda demostrar orígenes sefardíes. En un artículo de opinión difundido en el diario digital Ynet, Goldschmidt pide también que se ofrezca la oportunidad a aquellos que fueron forzados a la conversión a bucear en la historia y hallar sus raíces judías.

Yo no soy más que un sencillo católico. Es cierto que comparado con el católico medio de nuestros días puedo parecer un teólogo, pero sin duda cualquier pobre campesino católico del siglo XV se alarmaría de mi ignorancia.

Había pensado en explicarle al rabino que nuestra muy noble y santa Reina Isabel la Católica, con la auténtica sabiduría que brota del conocimiento de la Palabra de Dios, una vez emprendida la titánica obra de extender el Evangelio hasta los confines del Orbe, consideró que, disfrutando ya todas las naciones gentiles de la posibilidad de Salvación por Obra y Gracia de Nuestro Señor Jesucristo, el único nombre que nos ha sido dado a los hombres en el Cielo y en la Tierra bajo el cual podamos salvarnos, había llegado también la hora de que el pueblo escogido aceptase al único y verdadero Mesías.

¿Pero qué necesidad tengo de redactar una respuesta al rabino Goldschmidt, el “orfebre”, si tengo la Palabra de Dios?

..Faltaban dos días para la Pascua y los Ácimos, y buscaban los príncipes de los sacerdotes y los escribas cómo apoderarse de Él con engaño y darle muerte, porque decían: No en la fiesta, no sea que se alborote el pueblo… (Evangelio según San Mateo, 26)

…Tomando la palabra el procurador, les dijo: ¿A quién de los dos queréis que os dé por libre? Ellos respondieron: A Barrabás. Díjoles Pilato: Entonces, ¿qué queréis que haga con Jesús, el llamado Mesías? Todos dijeron: ¡Crucifíquenle! Dijo el procurador: ¿Y qué mal ha hecho? Ellos gritaron más diciendo: ¡Sea crucificado!
Viendo, pues, Pilato que nada conseguía, sino que el tumulto crecía cada vez más, tomó agua y se lavó las manos delante de la muchedumbre, diciendo: Yo soy inocente de esta sangre; vosotros veáis.

Y todo el pueblo contestó diciendo: Caiga su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos.

Entonces les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de haberle hecho azotar, se lo entregó para que le crucificaran… (Evangelio según San Mateo, 27)



Los judíos no son hijos de Abraham ni de Dios, sino hijos del diablo

…Jesús decía a los judíos que habían creído en Él: Si permanecéis en mi palabra, seréis en verdad discípulos míos, y conoceréis la verdad, y la verdad os librará. Respondiéronle ellos: Somos linaje de Abraham, y de nadie hemos sido jamás siervos; ¿cómo dices tú: Seréis libres? Jesús les contestó: En verdad, en verdad os digo que todo el que comete pecado es siervo del pecado. El siervo no permanece en la casa para siempre; el hijo permanece para siempre. Si, pues, el Hijo os librare, seréis verdaderamente libres. Sé que sois linaje de Abraham; pero buscáis matarme, porque mi palabra no ha sido acogida por vosotros. Yo hablo lo que he visto en el Padre; y vosotros también hacéis lo que habéis oído de vuestro padre. Respondieron y dijéronle: Nuestro padre es Abraham. Jesús les dijo: Si sois hijos de Abraham, haced las obras de Abraham. Pero ahora buscáis quitarme la vida, a mí, un hombre que os ha hablado la verdad, que oyó de Dios; eso Abraham no lo hizo. Vosotros hacéis las obras de vuestro padre.

Dijéronle ellos: Nosotros no somos nacidos de fornicación, tenemos por padre a Dios. Díjoles Jesús: Si Dios fuera vuestro padre, me amarías a mí; porque yo he salido y vengo de Dios, pues yo no he venido de mí mismo, antes es Él quien me ha enviado. ¿Por qué no entendéis mi lenguaje? Porque no podéis oír mi palabra.
Vosotros tenéis por padre al diablo, y queréis hacer los deseos de vuestro padre.
Él es homicida desde el principio y no se mantuvo en la verdad, porque la verdad no estaba en él. Cuando habla la mentira, habla de lo suyo propio, porque él es mentiroso y padre de la mentira. Pero a mí, porque os digo la verdad, no me creéis. ¿Quién de vosotros me argüirá de pecado? Si os digo la verdad, ¿por qué no me creéis? El que es de Dios oye las palabras de Dios; por eso vosotros no las oís, porque no sois de Dios. Respondieron los judíos y le dijeron: ¿No decimos bien nosotros que tú eres samaritano y tienes demonio? Respondió Jesús: Yo no tengo demonio, sino que honro a mi Padre, y vosotros me deshonráis a mí. Yo no busco mi gloria; hay quien la busca y juzgue. En verdad, en verdad os digo: Si alguno guardare mi palabra, no verá jamás la muerte.
Dijéronle los judíos: Ahora nos convencemos de que estás endemoniado. Abraham murió, y también los profetas, y tú dices: Quien guardare mi palabra no gustará la muerte nunca. ¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Abraham, que murió? Y los profetas murieron. ¿Quién pretendes ser? Respondió Jesús: Si Yo me glorifico a mí mismo, mi gloria no es nada; es mi Padre quien me glorifica, de quien vosotros decís que es vuestro Dios. Y no lo conocéis, pero yo le conozco; y si dijere que no le conozco, sería semejante a vosotros, embustero; mas yo le conozco y guardo su palabra. Abraham, vuestro padre, se regocijó pensando en ver mi día; lo vio y se alegró. Pero los judíos le dijeron: ¿No tienes aún cincuenta años y has visto a Abraham? Respondió Jesús: En verdad, en verdad os digo: Antes que Abraham naciese, era yo. Entonces tomaron piedras para arrojárselas; pero Jesús se ocultó y salió del templo… (Evangelio según San Juan, 8)

La reprobación de los judíos no es total

…Según esto, pregunto yo: Pero ¿es que Dios ha rechazado a su pueblo? No cierto. Que yo soy israelita, del linaje de Abraham, de la tribu de Benjamín. No ha rechazado Dios a su pueblo, a quien de antemano conoció. ¿O es que no sabéis lo que en Elías dice la Escritura, cómo ante Dios acusa a Israel?
Señor, han dado muerte a tus profetas, han arrasado tus altares, he quedado yo solo, y aún atentan contra mi vida
¿Pero qué le contesta el oráculo? “Me he reservado siete mil varones que no han doblado la rodilla ante Baal” Pues así también, en el presente tiempo ha quedado un resto, en virtud de una elección graciosa. Pero si por gracia, ya no es por las obras, que entonces la gracia ya no sería gracia.
¿Qué, pues? Que Israel no logró lo que buscaba, pero los elegidos lo lograron.
Cuanto a los demás, se han encallecido, según está escrito: “Dioles Dios un espíritu de aturdimiento, ojos para no ver y oídos para no oír, hasta el día de hoy”. Y David dice: “Vuélvase su mesa un lazo y una trampa, y un tropiezo, en su justa paga; oscurézcanse sus ojos para que no vean, y doblega siempre su cerviz”.

La reprobación de Israel

Pero digo yo: ¿Han tropezado para que cayesen? No ciertamente. Pues gracias a su transgresión obtuvieron la salvación los gentiles para excitarlos a emulación. Y si su caída es la riqueza del mundo, y su menoscabo la riqueza de los gentiles, ¡cuánto más lo será su plenitud!
Y a vosotros, los gentiles, os digo que mientras sea apóstol de los gentiles haré honor a mi ministerio, por ver si despierto la emulación de los de mi linaje y salvo a algunos de ellos. Porque si su reprobación es reconciliación del mundo, ¿qué será su reintegración sino una resurrección de entre los muertos? Que si las primicias son santas, también la masa; si la raíz es santa, también las ramas. Y si algunas de las ramas fueron desgajadas, y tú, siendo acebuche, fuiste injertado entre ellas y hecho partícipe de la raíz, es decir, de la pinguosidad del olivo, no te engrías contra las ramas. Y si te engríes, ten en cuenta que no sustentas tú a la raíz, sino la raíz a ti. Pero dirás: Las ramas fueron desgajadas para que yo fuera injertado. Bien, por su incredulidad fueron desgajadas, y tú por la fe estás en pie. No te engrías, antes teme. Porque si Dios no perdonó a las ramas naturales, tampoco a ti te perdonará.
Considera, pues, la bondad y la severidad de Dios; la severidad para con los caídos, para contigo la bondad, si permaneces en la bondad, que de otro modo también tú serás desgajado. Mas ellos, de no perseverar en la incredulidad, serán injertados, que poderoso es Dios para injertarlos de nuevo. Porque si tú fuiste cortado de un olivo silvestre y contra naturaleza injertado en un olivo legítimo, ¡cuánto más éstos, los naturales, podrán ser injertados en el propio olivo! Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no presumáis de vosotros mismos:
Que el endurecimiento vino a una parte de Israel hasta que entrase la plenitud de las naciones; y entonces todo Israel será salvo, según está escrito: “Vendrá de Sión el Libertador, para alejar de Jacob las impiedades. Y ésta será mi alianza con ellos, cuando borre sus pecados”.
Por lo que toca al Evangelio, son enemigos a causa de vosotros; mas, según la elección, son amados a causa de los padres, pues los dones y la vocación de Dios son sin arrepentimiento. Pues así como vosotros algún tiempo fuisteis desobedientes a Dios, pero ahora habéis alcanzado misericordia por su desobediencia, así también ellos, que ahora se niegan a obedecer, para dar lugar a la misericordia a vosotros concedida, alcanzarán a su vez misericordia. Pues Dios nos encerró a todos en la desobediencia, para tener de todos misericordia. ¡Oh profundidad de la riqueza, de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios e inescrutables sus caminos! Porque “¿quién conoció el pensamiento del Señor? ¿O quién fue su consejero? ¿O quién primero le dio, para tener derecho a retribución?” Porque de Él y por Él y para Él son todas las cosas. A Él la gloria por los siglos. Amén… (Epístola de San Pablo a los Romanos, 11)

Carta a la iglesia de Esmirna

…Al ángel de la Iglesia de Esmirna escribe: Esto dice el primero y último, que estuvo muerto y ha vuelto a la vida:

Conozco tu tribulación y pobreza, aunque estás rico, y la blasfemia de los que dicen ser judíos y no lo son, antes son la sinagoga de Satán.

Nada temas por lo que tienes que padecer. Mira que el diablo os va a arrojar a algunos en la cárcel para que seáis probados, y tendréis una tribulación de diez días. Sé fiel hasta la muerte y te daré la corona de la vida. El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. El vencedor no sufrirá daño de la segunda muerte…. (Apocalípsis de San Juan, 2)







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