mardi 8 novembre 2011

Mariconadas las mínimas

Ha muerto Joe Frazier, el primero que logró que hacer besar la lona a Cassius Clay, que se hacía llamar Muhammad Ali. Dios lo tenga en su gloria, y a mí me viene al pelo para contarles una pequeña anécdota.

Hace unos días estaba merendando con mi mujer y mis hijos en un bar cuando, a un par de mesas de la que ocupábamos, se sentó el deportista español con más títulos del mundo después de Ángel Nieto. ¿Rafa Nadal? No señora ¿Fernando Alonso? ¡Anda ya! Pues no caigo. No me extraña, se trataba de Javier Castillejo ¿Cómo dice? Javier Castillejo, el “lince de Parla”. ¿No les suena? No, claro que no.

Y sin embargo se trata del campeón de España welter de 1990 y 1991, el campeón Mundo Hispano WBC superwelter de 1992 y 1993, el campeón de Europa (EBU) superwelter de 1994, 1995 y 1996, el campeón Mundo Hispano WBC de 1996, el campeón de España superwelter de 1997, el campeón de Europa (EBU) superwelter de 1998, el campeón del mundo WBC superwelter de 1999, 2000 y 2001, el campeón EBU-UE mediano de 2002, el campeón del mundo interino WBC superwelter de 2002 y 2003 y el campeón del mundo WBA mediano de 2006 y 2007. Casi nada, como suele decirse.

Pero claro, en esta sociedad “amariconada” a pasos agigantados, dónde está mal visto arrearle un buen mamporro, por ejemplo, a un maleducado que ofende a una dama ¡qué machista por Dios! en una sociedad como ésta, el boxeo y la tauromaquia, a la que casualmente es muy aficionado Don Javier Castillejo, son de lo más inadecuado. Como él mismo dijo en una ocasión, los que opinan que el boxeo o las corridas de toros son espectáculos violentos, no deben de haber acudido nunca al campo en un Real Madrid – Fútbol Club Barcelona. Y que conste que a mí me gusta el balompié.

Y además tenemos, tienen más bien, el descaro de concederle el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes a Fernando Alonso, cuyos muy respetables dos campeonatos del mundo de fórmula 1 en 2005 y 2006 (que sólo tenía uno cuando le dieron el premio), un subcampeonato en 2010 y un tercer puesto en 2007, no pueden compararse al palmarés que ya he citado del boxeador español más laureado de todos los tiempos, que ganó 62 de sus 71 combates, 43 de ellos por K.O.

Pero claro, ni se casó con una folclórica, ni ha consumido nunca sustancias prohibidas, ni ha cometido jamás delito alguno. Así cómo quiere que se le reconozca en España, por mucho que se haya proclamado ocho veces campeón del mundo en dos categorías distintas, seis veces campeón de Europa y tres de España, y como he dicho, sólo el motociclista Ángel Nieto le supere en títulos internacionales.

Su último combate, el 4 de abril de 2009, no lo retransmitió ninguna cadena de televisión. Finalmente se le concedió la Real Orden del Mérito Deportivo en la categoría de Medalla de Oro, en un acto en el que se concedían además una Gran Cruz, dos Placas de Oro, 29 Medallas de Oro como la de Javier Castillejo, dos Placas de Plata y 47 Medallas de Plata, 18 Placas de Bronce y 89 Medallas de Bronce. El acto fue presidido por el actual jefe del estado que ¡vaya por Dios! por problemas protocolo no pudo estrecharle la mano al “lince de Parla”.

Nosotros sí nos acercamos a saludarle y a pedirle un autógrafo, y nos atendió con una cortesía y amabilidad de las que ya no se ven por el mundo. Y al marcharnos le dedicamos un ¡adiós Lince! que fue nuestra humilde compensación por todos los honores merecidos y negados. ¡Qué gran verdad es que el mérito de las honras no está en tenerlas si no en aspirar a merecerlas!
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