vendredi 13 septembre 2013

Entendiendo el conflicto en Siria (y VII)

Sin apoyos exteriores, la oposición siria no puede acabar con El-Assad: a diferencia del libio, el Ejército sirio está relativamente bien adiestrado y férreamente controlado por el régimen.

Su principal debilidad es su heterogénea composición religiosa, con mandos alauitas (principalmente) y tropa sunita (mayoritariamente).

Sin embargo, El-Assad tiene a su favor a una parte importante aunque minoritaria de la población del país y cuenta con el mantenimiento del bloqueo en Naciones Unidas, que imposibilita una intervención directa de Occidente.

Los apoyos exteriores podrían materializarse en armar a los rebeldes sunitas por parte de los países afines (Egipto y Arabia Saudita, principalmente), con la "neutralidad" más o menos activa de Jordania y Turquía, y la ayuda encubierta de Israel.

Si estos apoyos llegasen a hacer peligrar a El-Assad, sería plausible una intervención iraní más activa.

La opción occidental de armar a grupos laicos no parece muy prometedora, aunque sin duda se intentará, así como las presiones para conseguir una oposición unida con una fachada lo más democrática posible.

A corto plazo, es previsible un alargamiento de la situación sin que ninguno obtenga una ventaja decisiva.

Sin embargo, conforme avance el programa nuclear iraní, se incrementará artificialmente la presión occidental para intervenir contra El-Assad (véase la absurda polémica sobre uso de armas químicas), pero mientras se mantenga el bloqueo en Naciones Unidas parece difícil que pueda realizarse una intervención importante.


A medio plazo, El-Assad tiene más probabilidades de éxito que otros dictadores caídos: su mejor opción es ganar tiempo para que el programa nuclear iraní llegue a término, que sería la situación más favorable para él, o se cancele. En ambas situaciones, la presión exterior sobre Siria, que es la principal razón de su inestabilidad, se reduciría, permitiéndole mantener el poder.


Y con esto creo que no merece la pena seguir insistiendo en el planteamiento del conflicto.

Mucho me temo que el siguiente conflicto a tratar será más cercano. Concretamente el trágico final de la descomposición de España.

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